Oh crueldad
Oh crueldad de la soledad
Oh fama que anidas en el corazón más abyecto
No castigues mi ánimo de pobre mortal atribulado
Nací con tu estigma y todavía no me has abandonado
Seguiré así toda la vida hasta que la dulce Parca
Me libere de tus amargas cadenas
En pos de apartarme de ti hice parada y fonda
En los hogares más fríos y desamparados
Una y otra vez me atenazas y me impones tu cárcel
Pero sean bien empleados mis denuedos
Si logro que por ti conozca la mía un alma gemela
Que sepa de desvelos solitarios y amaneceres tristes
Que conozca deambulares erráticos por su ciudad
Que pierda el norte y no lo halle hasta que unos ojos
Anhelantes y solos también la miren pidiéndole consuelo
Oh crueldad de la soledad